IR MÁS PROFUNDO

Sabemos que Dios tiene cosas buenas planeadas para ti! 

Ya sea que solo sientas curiosidad por Jesús, o hayas sido un creyente durante muchos años, queremos ayudarte a profundizar en tú relación con Dios.  

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Todos tenemos un vacio en nuestros corazones que solo Dios puede llenar. Tratamos de llenar este vacio con personas, poseciones materiales, dando o siendo una buena persona. Pero nada de esto nos satisface. Las Buenas Noticias es que tu PUEDES tener una relacion personal con el Dios del universo!

¿CUÁL FUE EL PLAN DE DIOS PARA NOSOTROS?

La Biblia enseña que fuimos creados a la imagen de Dios (Génesis 1:26-27). Dios es tres personas (el Padre, el Hijo Jesús y el Espíritu Santo) que existen como un solo Dios en constante comunidad unos con otros. Esto significa también que hemos sido creados para vivir en comunidad, para tener una relación ininterrumpida de amor con Dios y también unos con otros. Estar en relación con Dios y con otros es el corazón de nuestro propósito de creación. Es nuestra razón de vivir y lo que nos brinda verdadera alegría y satisfacción. 

¿QUÉ SALIO MAL?

El primero de nuestros antepasados, Adan y Eva, lo arruinaron! Ellos rompieron la comunión con Dios al desobedecerlo y al comer la fruta del único árbol del huerto del que se les dijo que no comieran. Y en ese acto de desobediencia la maldición del pecado cayó sobre el mundo (Romanos 5:12). Bajo esa maldición todos hemos pecado y estamos destituidos de la gloria de Dios (Romanos 5:23). Como resultado, todos estamos muertos en nuestros pecados (Romanos 6:23). Estamos eternamente separados de Dios.  

¿CUÁL ES LA SOLUCIÓN?

Afortunadamente Dios no nos dejo solos y espiritualmente muertos. Debido a Su apasionado amor por nosotros, Jesucristo descendio a la tierra "se hizo carne y habito entre nosotros" (Juan 1:4). treinta y tres años después, Él voluntariamente murio en la cruz, pagando la pena por nuestros pecados, rompiendo la maldición, y venciendo a la muerte a traves de Su resurección (Galatas 3:13). Este único acto nos brinda la oportunidad de ser restaurados a una relación correcta con Dios, y vivir como Él originalmente quiso (1 Pedro 3:8).